¿Os habéis parado alguna vez a pensar en las palomitas de maíz? ¿No? Yo la verdad que tampoco mucho pero hay a quien le parece increíble, y no le falta razón. Cómo puede ser que unas bolitas pequeñas, secas y duras se pueden convertir en algo grande, blando y sabroso! Pensadlo, es genial!
Así es como deberíamos ser, y ahora que empieza un nuevo año tenemos la oportunidad perfecta. Cuando las cosas vayan mal, no salga nada como quisiéramos o simplemente se nos alargue la pena tenemos que utilizar ese calor para cambiar, como las palomitas, para convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos, para hacernos más grandes, más blandos y más sabrosos, no pequeños, duros y secos. Está en nosotros el poder de elegir, y si algo tan insignificante como un trocito de maíz puede hacerlo, nosotros también!
Feliz año nuevo
